13 octubre 2021

Todo lo que necesitas saber sobre la prevención de caídas

Después los 65 años, no podemos negarlo, aumenta el riesgo de caídas. ¿Sabías que es más común caerse dentro de nuestras casas? Cada año, hasta 12 000 personas mayores mueren por caídas. Uno de cada tres tiene más de 65 años.


Además de la simple caída, suelen sufrir traumas físicos y psicológicos con lesiones más o menos graves (como fracturas de huesos) y, además, el riesgo de recurrencia se multiplica por 20 en estas personas. Podemos decir sin problemas que las caídas son las causas principales de lesiones entre mayores.
Resbalar en un baño, perder el equilibrio, todo pasa muy rápido.

Entonces nos pedimos ¿cómo prevenir caídas? Afortunadamente, ¡hay soluciones!

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1.    Evaluar el riesgo de caídas para los mayores


El INPES (Instituto Nacional Francés de Prevención y Educación para la Salud) publicó hace tiempo un dossier en el que enumera los 5 principales factores de riesgo: la toma de medicamentos, la disminución reciente de la movilidad y el equilibrio (menor fuerza muscular), el miedo a las caídas, las actividades de riesgo (comprobar siempre el calzado, sentarse y levantarse de una silla...) y, por último, la alimentación. Todos estos factores pueden ser causas potenciales de caídas en los ancianos. Por ello, es importante estar alerta y ser conscientes de los riesgos que nos rodean.


2.    Hablar del riesgo de caídas con los mayores


¿Cómo hablar del riesgo de caídas sin asustarse? Estar alerta sin ser alarmista, así es como hay que enfocar el problema. Envejecer no significa volverse impotente. Todo lo contrario. A menudo se ha demostrado que existe un fuerte vínculo entre la actividad física, la autonomía y el bienestar. Por lo tanto, es fundamental no convertir este tema en un tabú, sino abrirse y hablar de él. Hay muchas soluciones. Por ejemplo, instalar un salvaescaleras cuando se tiene una casa de varias plantas con escaleras que pueden convertirse en un obstáculo en la vida cotidiana, utilizar antideslizantes en la bañera, alfombras sueltas y otros objetos útiles. No se trata de volverse dependiente, sino de tomar una decisión para facilitar la vida y permitirse seguir siendo independiente con seguridad, porque todos reducen el riesgo de caídas.


3.    Que los mayores no se queden solos


El aislamiento es uno de los factores más peligrosos. Para contrarrestar el riesgo de caídas, es importante no estar solo, sino rodeado de gente, amigos, vecinos. Hoy en día, muchas empresas ofrecen servicios de asistencia a domicilio, por no hablar de otras asociaciones y organizaciones. Hay muchas maneras de no estar más solo recibiendo visitas y pasando un día agradable. Los fisioterapeutas pueden ir a su casa y hacer un análisis, para ver si hay alguna zona de la casa o el piso que suponga un riesgo potencial. Juntos, pueden evaluar los equipos que le aportarán comodidad y le harán la vida más fácil.


4.    Equípa la casa de los mayores

 

equipos de movilidad para personas mayores


¿Sabía que las escaleras son la zona de mayor riesgo en cuanto a caídas? Se han creado muchos equipos y accesorios para facilitar la vida diaria de quienes desean mantener su independencia y seguir viviendo en su propia casa. Salvaescaleras, rampas, ascensores privados, equipamiento de baños para la bañera o la ducha y cocinas... todo se hace para ayudarle a seguir siendo independiente el mayor tiempo posible y, sobre todo, dejarle libre para seguir en su propia casa. ¿Por qué salir de casa y perder sus pequeñas costumbres cuando puede tener garantizada la comodidad y la seguridad en su propio hogar?


También es importante que sepan que pueden pedir ayuda en cualquier momento.


Vivir bien tu edad también significa ser consciente de los riesgos que te rodean, evaluarlos, pero no dejar que te detengan. Más bien, ¡toma las medidas necesarias para superarlos y vuelve a empezar!