04 diciembre 2020

Los dulces que no pueden faltar en Navidad

Este año la Navidad va a saber muy diferente para todos nosotros. Nuestros amados almuerzos y cenas con todos nuestros seres queridos no serán permitidos. Y tal vez en algunos casos no podremos contactar con nuestros padres, amigos o novios.
 
Creemos que los dulces tienen una función casi terapéutica a veces. Ciertamente no borrarán todas las dificultades de este año o de la gente que nos dejó. Pero puede ser que nos ayuden a recordarlos, tal vez horneando su postre favorito.
 
Por eso hemos reunido algunas informaciones sobre recetas tradicionales y algunas recetas rápida y fácil para disfrutar, en la medida de lo posible, ¡de tu Navidad!
 

Turrón de Jijona y turrón de Alicante

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Los turrones de Alicante son clásicos imbatibles, con el turrón de Jijona o "blando" quizá el más popular de todos.
Curiosamente, con los mismos ingredientes se obtienen dos productos tan distintos como son el turrón duro y el blando, que pueden dar lugar a debates pasionales en defensa de uno u otro. El primero puede poner a prueba las dentaduras más delicadas, mientras que el blando además se presta a preparar muchas otras recetas.
 

Yemas de Santa Teresa (Ávila)

 
Las yemas de Santa Teresa son un postre típico de España, más precisamente, de Ávila. Se trata de un dulce tradicional que no puede faltar en el listado de quienes quieran disfrutar de bocados tradicionales de la cocina española. Pocos ingredientes para un bocado exquisito. Si bien se desconoce el origen exacto de esta receta, las yemas de Santa Teresa se elaboran desde el siglo XIX. Al ser una preparación de la repostería del Convento monacal de Ávila, lleva el nombre en honor a Santa Teresa de Jesús.
 
Ingredientes:
  • 12 yemas de huevo
  • 100 ml de agua
  • 200 gr. de azúcar
  • Piel de limón
  • Azúcar glas para rebozar
Cómo preparar yemas de Santa Teresa:
  1. En un cazo, colocar el agua, el azúcar y la piel de limón. Cocer a fuego medio hasta que hierva y se logre un almíbar espeso. El punto exacto es el punto de hebra, al que se llega cuando el almíbar alcance los 105°. Será posible medirlo con un termómetro de cocina.
  2. A continuación, separar las yemas de las claras y batir ligeramente las yemas, pasándolas por un colador. Reservar.
  3. A continuación, mezclar el almíbar con las yemas batidas. Para ello verter el almíbar sobre las yemas suavemente, en forma de hilo y mezclar con unas varillas para integrar los ingredientes.
  4. Pasar esta preparación a una olla y cocer a fuego bajo, sin dejar de remover. Una vez que la mezcle tome una consistencia espesa, lo que puede llevar hasta 30 minutos, apartar del fuego y dejar enfriar.
  5. Una vez fría, formar bolitas de similar tamaño y rebozarlas con azúcar glas. Tener cuidado al armarlas ya que es una masa delicada. Si es necesario, engrasar las manos con aceite vegetal para facilitar el armado.
  6. Colocar cada bolita en una cápsula de papel y servir para disfrutarlas.
En el caso que no se sirvan inmediatamente, conviene reservarlas en la nevera.
 

Roscón de Reyes

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Ingredientes:
  • 650 g de harina de fuerza
  • 250 ml de leche tibia
  • 25-30 g de levadura fresca
  • 120 g de azúcar
  • 120 g de mantequilla o margarina derretida
  • 2 huevos y 1 yema
  • 10 g de sal
  • 2 y 1/2 cucharadas de agua de azahar
  • Piel rallada de 1 limón grande y 1 naranja
Para decorar:
  • Frutas escarchadas al gusto
  • Azúcar
  • 1 huevo batido
  • Una naranja
  • Figuritas horneables
Preparación del Roscón de Reyes:
  1. Primero se mezcla un poco de los 250 ml de leche tibia con 2 ó 3 cucharadas de la harina de fuerza. Se añaden 25-30 gr de levadura fresca desmenuzada y lo removemos todo. Se tapa y se deja fermentar unos 15 ó 20 minutos en un lugar cálido para que fermente.
  2. Una vez la masa de arranque ha fermentado, en un bol grande añadimos el resto de la harina y vamos añadiendo poco a poco el resto de los ingredientes: azúcar, ralladura de limón y naranja, sal, leche, 2 huevos, azúcar, la masa de arranque que teníamos en otro recipiente fermentando, el agua de azahar y por último la mantequilla o margarina derretida. Removemos hasta que quede una masa homogénea.
  3. Enharinamos una superficie lisa, y amasamos durante unos minutos con nuestras manos. Si es necesario le añadimos un poco más de harina para poder trabajar bien la masa. Le vamos dando forma de bola a nuestra masa, y una vez bien amasada, la guardamos en un recipiente hermético o tapada con uno o dos paños húmedos durante un par de horas en un lugar cálido y sin corrientes.
  4. Después de un par de horas la masa debe haber crecido aproximadamente el doble. La sacamos del recipiente y en una superficie lisa enharinada, la amasamos de nuevo y poco a poco le vamos dando forma a nuestro roscón. Con esta masa nosotros hemos hecho dos roscones, uno más grande y otro más pequeño, pero podéis hacer uno más grande o hacer dos medianos. Si vamos a hacer dos roscones, separamos la masa y amasamos cada una de ellas dándole forma y haciendo el agujero con los dedos. El agujero se hará más pequeño al hornearlo, así que es conveniente hacerlo grande. Los debemos dejar nuevamente reposar durante aproximadamente una hora bien cubiertos y en un lugar caliente, un buen truco es encender el horno previamente a 50°C y apagarlo, y meter los roscones en el horno apagado para que se mantengan calientes.
  5. Finalmente, podemos pintar nuestros roscones con huevo, y decorarlos a nuestro gusto, por ejemplo, con fruta escarchada, naranjas confitadas, almendras laminadas, azúcar glass, o lo que prefiramos. Si queremos añadirle una figurita, es el momento de esconderla bien dentro de la masa.
  6. Una vez tenemos nuestros roscones de reyes decorados, los metemos en el horno precalentado a 18o°C durante unos 20 minutos, si tenemos un roscón pequeño posiblemente esté listo a los 15 minutos. Los sacamos, los dejamos enfriar un poco y si nos gusta, podemos cortarlos por la mitad y rellenarlos de nata, trufa o nuestro relleno favorito.

Mazapán de Toledo

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Según reza en el reglamento, “el Mazapán de Toledo es la masa fina y compacta resultante de la mezcla o amasado de almendras crudas, peladas y molidas, con azúcar en sus distintas clases, que se emplea como base de una variada serie de dulces típicos toledanos.
 
La versión más aceptada data su origen en el siglo VIII d.C, durante la dominación árabe, y asemeja la palabra mazapán con el término árabe “mautha-ban”, empleado para designar la figura de un califa sentado, porque al parecer los árabes, una vez hecha la pasta, imprimían en ella el relieve de una moneda con la efigie de un rey sentado.
 
En Toledo, gracias a la herencia árabe y hebrea, así como al buen hacer pastelero de los conventos de las monjas, también se comenzó a hacer un dulce de almendra y azúcar.
La leyenda cuenta que fueron las monjas del convento de San Clemente quienes inventaron el mazapán, cuando la ciudad se hallaba sitiada por los árabes y había gran necesidad de alimentos por lo que con almendra y azúcar machacado con una maza hicieron un “pan de maza”.
 

Neules (Cataluña)

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Las neules o neulas como también se conocen, se trata de un postre típico catalán, que hace presencia en las fiestas navideñas. Consiste en una especie de barquillo de forma cilíndrica, dulce, ligera y crujiente elaborados con harina de trigo, azúcar, yema de huevo y mantequilla. Para su cocción se utiliza un Neuller, conformado por dos planchas sujetas en forma de tenaza con una bisagra. En esta se coloca la mezcla líquida la cual se esparce por toda la plancha y finalmente con un palito se enrolla adoptando su forma característica. 
 
Se pueden comer solos o acompañar con helados, sorbetes o con la riquísima crema catalana.
Se dice que su nombre proviene del latín Nebula esto significa niebla, nube o algo ligero, como realmente es su consistencia. También se dice que es mucho anterior al turrón, incluso cuentan que sus orígenes están ligados a monasterios de monjas a quienes se les atribuye su creación. Además, la materia prima en abundancia solo estaba presentes en las abadías, y el origen coincide con los registros de la historia.